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viernes, 4 de julio de 2008

Acerca del portafolio virtual...


Consultando un poco sobre el portafolio virtual como mecanismo de evaluación, encontré muchos testimonios de docentes (de ambos ámbitos: virtuales y presenciales) que dan una importancia preponderante a esta actividad y expresan su predilección hacia ésta por encima de las evaluaciones cuantitativas, generalmente memorísticas.


La documentación encontrada, en su mayoría, plantean análisis de caso sobre el resultado de la aplicación de los portafolios en un programa específico de formación. En este aspecto, me basaré fundamentalmente en lo encontrado a partir de la experiencia de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, de la Universidad de Sevilla y la Universidad Politécnica de Valencia.

La Northwest Evaluation Association es una organización sin ánimo de lucro que propende por evaluar-evaluaciones; es decir, vela por supervisar los mecanismos de evaluación de sus más de 1300 instituciones socias y les brinda asesorías y sugerencias desde la experticia de sus socios.

En relación con el portafolio como método de evaluación, la NWEA lo define como la “… colección planificada de trabajos del individuo que presenta su esfuerzo, progreso y desarrollo en un área específica.” Entretanto, Linda Vavrus, de la Universidad de Nebraska, lo define como “… una colección sistemática y organizada de evidencia usada por el supervisor y el empleado para observar el desarrollo de conocimientos, destrezas y actitudes.”[1]

El portafolio genera la posibilidad de efectuar dos tipos de evaluación: la formativa y la sumativa. La primera, se considera un diagnóstico que da cuenta de las oportunidades, fortalezas, debilidades y limitantes del estudiante; a partir de esta diagnosis la persona puede preparar un plan de mejoramiento académico y/o profesional.

La segunda, es más usada para efectos de contratación, ascenso o estímulo del evaluado. Es decir, implica una suma de capacidades que lo hacen idóneo para ocupar un cargo o ser motivado de algún modo.

Un portafolio, entonces, es una actividad que lleva a la reflexión y a la autocrítica sobre el proceso formativo del estudiante, que centra su mirada en los logros obtenidos y los que faltan por alcanzar. Raquel Barragán lo cataloga[2] como una metodología alternativa a los medios cuantitativos de evaluación que generan insatisfacción en los estudiantes, dada la necesidad de retener altas cantidades de información en la memoria para obtener resultados que poco pueden medir aprendizajes.

En última instancia, presento a ustedes algunas ventajas del portafolio en boca de varios autores[3] de la Universidad Politécnica de Valencia, quienes destacan lo siguiente:

• Muestra hasta dónde ha llegado el estudiante y el camino que ha recorrido para llegar allí.

• Enfatiza el juicio personal y el significado de las acciones.

• Facilita la interacción sujeto-información.

• Elimina el riesgo de valoraciones basadas en datos simples.

• Tiene a la vez que una función evaluativa, un gran valor educativo en sí misma.

• Ayuda a asumir responsabilidades.

• Ayuda a relacionar las experiencias educativas con las competencias profesionales.

• Permite que el alumno tenga una prueba patente de sus logros.

• Sirve para que pueda rendir cuentas ante la organización.

Espero que quienes encuentren más información al respecto lo hagan saber en los comentarios, para que por medio del trabajo colaborativo entendamos mejor de qué se trata esta actividad, próxima a desarrollarse en la capacitación.


Hasta pronto,

ABCamilo


[1] Definiciones citadas por MÁRQUEZ, Delia y FIGUEROA, Brunilda. Taller de portafolio como herramienta de evaluación. (Universidad Interamericana de Puerto Rico) Presentación disponible online en http://ponce.inter.edu/cai/talleres/portafolioevaluacion_files/frame.htm

[2] BARRAGÁN, Raquel. El Portafolio, metodología de evaluación y aprendizaje

de cara al nuevo Espacio Europeo de Educación Superior. Una experiencia práctica en la Universidad de Sevilla.En: Revista Latinoamericana de Tecnología Educativa

Volumen 4, Número 1. Documento disponible online en http://www.usal.es/~ofeees/NUEVAS_METODOLOGIAS/PORTAFOLIO/raquelbarragan.pdf

[3] REBOLLO, M., GONZÁLEZ, M. y MARTÍN, J.J. Evaluación mediante Portafolio. Documento online disponible en http://www.dsic.upv.es/asignaturas/fade/idaib/download/guia_portafolios.pdf

Paradigma pero no ley de vida

Creo que en algún momento del curso manifesté que la educación virtual y la presencial, aunque tienen sus diferencias y semejanzas, son un complemento, precisamente porque en muchos casos, la una implica poner en práctica a la otra.

Y esto se refleja porque por más que nos virtualicemos, siempre estaremos reclamando un sentido humano (producto de la presencialidad) en esas relaciones que se dan a partir de las TIC. Y también porque muchos de los contenidos que se aprenden virtualmente, ameritan de una práctica presencial para que la enseñanza verdaderamente tenga significado, como es el caso de cursos online tan simples que enseñan a hacer pasteles o incluso las carreras universitarias virtuales que se dan en la actualidad, como zootecnia, comunicación social, siembras forestales, entre otras.

Estas interacciones que se dan en los ambientes virtuales de aprendizaje como ya se ha mencionado varias veces, deben no sólo estar cargadas de buenos contenidos que motiven a ir en búsqueda de conocimiento, sino también de un alto grado de interacción y comunicación entre profesor y aprendiz, para que por lo menos esa educación que se dé en estos ambientes, tenga un gran parecido a la educación a la que estamos acostumbrados: Educación Presencial, que para mí, independientemente de las áreas que pretenda desarrollar, promueve inherentemente el contacto humano.

Pero bueno, no quiero utilizar este post para reflexionar en temas que ya muchas veces se han puesto sobre la mesa, y que quizá muchos de ustedes ya comprendan a la perfección. Así que mi intención va más que todo a hacer una reflexión sobre el futuro de la educación presencial… ¿significará para ella el final con la llegada y progresivo crecimiento de la educación virtual?

Bien sabemos que Los libros y las escuelas como lugares físicos en donde las personas pueden adquirir los conocimientos, están modificándose gracias a la incursión tecnológica, donde los primeros se reemplazan por Internet y multimedias y los segundos, por el computador, donde el autoaprendizaje parece ser la mejor manera de adquirir conocimiento.

Las futuras generaciones de la sociedad permanecen más tiempo pendientes de aspectos cotidianos que tienen que ver más con la tecnología, que con la educación tradicional misma; prefieren ver televisión, estar en el chat o con los videojuegos en vez de leer un libro o el aprendizaje en clase… los hábitos de socialización que se gestan en la escuela, se están desplazando lentamente hacia la individualización del conocimiento donde ya cada quien escoge lo que quiere saber, existiendo la posibilidad de obtener esa información y saberes, mediante la interacción en grupos virtuales de aprendizaje.

Pienso que ambas, ed. Virtual y ed. Presencial, tienen sus ventajas; con la primera estamos desarrollando competencias argumentativas y gestionando conocimiento, pero con la segunda además de gestionar conocimiento de una manera más general, estamos desarrollando competencias sociales, que, según mi parecer, difícilmente se pueden desarrollar en internet, por más elementos de comunicación e interacción que dispongamos.

Yo no creo que la educación virtual con todos sus beneficios llegue a reemplazar a la virtual; yo le sigo apostando más hacia que sean un complemento, ya que la una me está garantizando tener fortalezas conceptuales y desarrollo de pensamiento crítico y la otra sin duda, me garantiza tener en la vida momentos de esparcimiento y socialización con las personas.

De igual manera la educación en general, independientemente de su modalidad, tiene un gran reto que es muy importante resaltar, y es lograr la competencia educativa que requiere de una investigación y una enseñanza y asimilación profunda de los contenidos adquiridos, pues aunque haya información por doquier, siempre se debe hacer un filtro que le signifique al estudiante e incluso al profesor o facilitador un aprendizaje constante.

Así que la invitación está queridos compañeros, en que no descartemos la educación presencial (que no se dá únicamente en la escuela), sino que la veamos como un refuerzo de los temas que en un futuro muy cercano, vamos a desarrollar. Pienso que nuestra misión como próximos facilitadores no debe estar enfocada únicamente a promover la virtualidad, sino también combinar aspectos presenciales, para que por lo menos, se pueda ir en pro de la formación integral del ser.

Diana Grajales.

miércoles, 2 de julio de 2008

Relaciones y educación en AVAs (romper con el imaginario colectivo)


La relación entre el docente virtual y su estudiante puede llegar a una cercanía simbólica si el facilitador cumple de manera responsable con sus labores de tutor, asesor y, por supuesto, evaluador.

Esto, a diferencia de quienes piensan que la comunicación (y la educación) mediada por computador carece de sentido emotivo en tanto que obedece a una instrumentalización, nos da para corroborar lo que expresa Laura en relación con la motivación del estudiante cuando siente que su docente lo evalúa con sentido crítico y propositivo.

Esto es, a modo de ejemplo, como cuando sentimos que es peor incumplirle a alguien cercano a nuestros afectos que a un desconocido. De la misma manera, el estudiante se verá en la "obligación" moral de responder adecuadamente a las actividades sugeridas por el facilitador; de allí la importancia de una comunicación efectiva y constante entre estos dos actuantes y, no sobra insistir, el trabajo concienzudo del docente virtual.

Por otro lado, me identifico con Laura al cuestionar la calidad evaluativa de los mecanismos de medición estatales en Colombia, como el ICFES y el ECAES y, por esa misma vía, difiero de ella al plantear que las pruebas de selección múltiple “resultan fáciles de ser copiados”. En mi concepto, la intención de plagio puede verse entorpecida cuando dichas preguntas plantean análisis serios que den cuenta del proceso formativo del estudiante.

Pero, precisamente porque sucede lo contrario, es que tales exámenes estatales son considerados como un desacierto (y una frustración para muchos). Lo anterior, dado que gran parte de las pruebas se sustentan en ejercicios mnemotécnicos caducos, pues está comprobado que la memoria humana es de corta duración en ciertos ámbitos educativos en que el conocimiento es introducido casi a la fuerza (como dentro de un tubo, diría mi madre).

Puede hacerse una analogía de este tipo de “inyección” del conocimiento y su posterior evaluación con una teoría de la comunicación llamada “aguja hipodérmica”. Siendo ésta de vieja data, trata de cómo los públicos son pasivos ante la gran cantidad de mensajes que los medios masivos están constantemente emitiendo; es decir, las audiencias son casi que víctimas.

¿Todo este “carretazo” para qué? Para apoyar lo leído en el contenido del curso y lo abordado por Laura en el post anterior, defendiendo la idea de que la educación en Ambientes Virtuales de Aprendizaje –valiéndose de múltiples recursos- constituye una manera más efectiva de interiorizar el conocimiento que la de algunos métodos empolvados de la educación presencial.

Para concluir, me cuestiona un poco la poca credibilidad que tiene la educación virtual frente a la presencial en el medio. Afortunadamente parece ir en aumento; hace poco hablaba precisamente con Laura de cómo un egresado de la modalidad virtual de educación como Horacio, compañero de esta capacitación, cuenta con un empleo de buen rango en una de las empresas más importantes de Antioquia y Colombia. ¿Acaso no demuestra esto cómo la educación mediada por AVAs puede ser tan efectiva como la presencial?

Creo que, en ese sentido, al imaginario colectivo le ha afectado la percepción de la educación virtual por aquella certera e institucionalizada retórica de que “en Internet todo es vertiginoso”. De verdad, pocas veces me ha tocado -en la presencialidad- sentarme con tanta calma a desarrollar actividades, aprender contenidos y demostrar competencias como en la educación virtual apoyada en AVAs.